viernes, 24 de julio de 2015

Ancha es Castilla..., y muchos son o fueron sus trenes..Cap. I - 7 de Julio del 2015, Cantalapiedra, campo base


   Internet no solo es una genial herramienta de trabajo, es también un lugar de encuentro de personalidades afines en cualquiera de las aficiones que podamos tener los humanos, gracias a eso, personas con inquietudes comunes contactan virtualmente, para posteriormente acabar manteniendo una relación de amistad, de una forma que hace apenas dos décadas era inimaginable.
   Yo particularmente he de reconocer que algunas de mis mejores amistades de afición, que en mi caso no solo se centra en los trenes las he germinado gracias a internet.

Guadalajara primera parada                                  Foto Josep Mª Galindo

  Con una de ellas tenía pendiente una visita ferroviaria a la provincia de Salamanca, con pequeñas incursiones a las provincias limítrofes e incluso una escapa al norte de la comunidad extremeña y una pequeña incursión el vecino Portugal, como base de partida utilizaríamos la pequeña pero coqueta localidad Salamantina de Cantalapiedra, donde mi inicial amigo internauta tiene una segunda residencia, previamente habíamos, ya que como siempre dos éramos los viajeros desplazados desde Barcelona, pasado por Guadalajara donde hicimos noche, para al iniciar el día y camino de Cantalapiedra, parar en Alcalá de Henares y Madrid, aprovechando el poder visitar a otros colegas de afición aunque en este caso del mundo de la moto clásica.




A grandes contactos grandes colecciones, dificilmente visitables salvo que estés muy introducido en el mundo de la moto
Foto  Josep Mª Galindo

  Coincide asimismo que la línea ferroviaria en la que está situada  la estación de Cantalapiedra está siendo electrificada y remodelada desde hace semanas, ya que es una de las que unen a España con Portugal y por donde circula entre otros trenes el sudexpreso, aparte de la electrificación, se ha suprimido la vía que daba acceso al muelle de carga y además se ha realizado una  nueva variante que permite que los trenes directos pasen por la misma a unas decenas de metros de la línea que hasta ahora venían utilizando y cuya utilidad a quedado reducida casi exclusivamente, a los escasos trenes de Media distancia que efectúan parada en dicha estación, esto no impide que en el caso de cruce de dos mercancías, uno lo haga por la vía utilizada hasta este momento y el otro lo haga por la desviada.




Inicio y fin de la variante con este extraño bucle  Foto Josep Mª Galindo

  Una vía desviada todo sea dicho con una rara característica ya que cuando vuelve a enlazar con la instalación original en lugar de hacerlo con una aguja que enlace con la alineación ya existente, esta ha sido transformada en una especie de arco circular tal y como se observa en la foto.


Extraño para mi elemento incorporado al hilo de contacto   Foto Josep Mª Galindo

 Otra particularidad curiosa al menos para mi fueron los extraños elementos que vi colocados en el hilo de la catenaria, y que veía por vez primera, quizás y es una simple suposición, propios de la tensión de 25000v a la que se está electrificando la línea.




Material afecto a la electrificación estacionado en Cantalapiedra  Foto Josep Mª Galindo

  Nuestra llegada a Cantalapiedra se produjo a media tarde, pudiendo observar poco antes de nuestra llegada una señal de carretera, esta señalizaba la cercana población de Arévalo de triste recuerdo para el mundo ferroviario, ya que en ella hace no muchos años sucedió uno de los mayores accidentes de ferrocarril en nuestro país, pensamos en acercarnos pero la hora ya algo tardía nos hizo desistir, pensando que durante nuestra estancia y por la cercanía podríamos hacer la visita posteriormente, mala decisión, ya que y como demostró por enésima vez nuestro sabio refranero, "No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy", quedando pues este fleco pendiente en nuestra mochila.



Iglesia y Casa consistorial de Cantalapiedra   Foto Josep Mª Galindo
  Una vez llegados a nuestra base operativa, dimos una pequeña vuelta por la población, que en este momento tiene algo más de los 1000 habitantes, destacaremos la amplia iglesia situada en el centro de una plaza en la que también está la casa consistorial, después de esta corta visita pasamos a dejar los equipajes en el único establecimiento con habitaciones para pernoctar en muchos km a la redonda, y que curiosamente en plena campaña de siega y con las obras de la electrificación de la línea estaba relativamente ocupado, una vez aposentados nos dirigimos hacia la estación acompañados de nuestro anfitrión, cuya residencia apenas queda a unos centenares de metros de la misma, de tal manera que teniendo las puertas abiertas del pequeño, pero coqueto huerto trasero, se puede observar el trasiego de los trenes, muchos de ellos mercantes la mayoría de los cuales van o vienen de la vecina Portugal, con lo que con una cámara adecuada, fotografiarlos no significa ningún problema, coincidió asimismo que durante esta época del año, a la primera hora del atardecer se podía observar perfectamente la presencia de Venus y Júpiter, y conseguir una bonita foto con un fondo ferroviario  era toda una tentación.






Estación y restos de la vía de muelle recientemente levantada donde había una báscula    Foto Josep Mª Galindo



A media tarde una de las escasas circulaciones de TRD efectuó su parada comercial     Foto  Josep Mª Galindo

   Después de fotografiar la bien conservada y operativa estación, incluyendo el material de trabajo afecto a la electrificación estacionado en la misma nos fuimos a cenar, ya que el cuerpo a estas alturas del largo y fatigoso día nos lo exigía, todo y eso y a pesar del cansancio después de la cena, todavía tuvimos fuerzas para ir a ver pasar el sudexpreso, departiendo primero con el reducido grupo de vecinos del pueblo, que como antaño y después de cenar, se acercaban a los andenes de la estación para hacer la tertulia diaria hasta altas horas.
La luz crepuscular y la ausencia de contaminación tanto lumínica como atmosférica, permite obtener imágenes imposibles en una gran ciudad.                   Foto Josep Mª Galindo





Esperando al sudexpreso mientras unos vecinos hablan sentados en la marquesina como en el pasado   Foto Josep Mª Galindo

  Nosotros sin embargo no tuvimos tanta fortuna ya que nuestra espera fue baldía, no porque el tren no pasara que si lo hizo, pero al hacerlo ya por la vía desviada, y no tener esta iluminación, solo pudimos oír más que ver, un susurro que a medida que se acercaba aumentaba su sonoridad, con tres puntos luminosos de aspecto fantasmagórico, que pasaban raudos con una sensación de velocidad superior al límite de 80 que el cartelón indica en la zona, y cuyas rojas luces de cola pronto desaparecieron en el horizonte, dando por finalizado este primer y agotador día de viaje.


Tres puntos luminosos y un ruido fantasmagórico es todo lo que vimos y oímos del sudexpreso          Foto Santi Miguel


P.D. Pocos días mas tarde de haber retornado a Barcelona mi amigo me comento que por una incidencia que no me pudo precisar en la variante, el Sudexpreso tuvo que volver a pasar por la estación como antaño, y encima con esta totalmente iluminada y a una velocidad que escasamente superaba los 10 o 15Km/h, caprichos del destino.........

  

        Cap.II - 8 de Julio del 2015, Una mañana en Babilafuente


martes, 21 de octubre de 2014

Águilas y su asociación, una ciudad muy ferroviaria, una visita del año 2003



Panorámica de Águilas
  Dentro de mi periplo vacacional efectuado en el mes de julio del 2003, una de los lugares que tenía mas interés en visitar era la murciana localidad de Águilas, situada en el litoral sur de la provincia y casi limítrofe a la de Almería, una ciudad con un historial ferroviario envidiable y en la que en el tiempo de las antiguas compañías ferroviarias fue uno de los centros neurálgicos del GSSR (Great Southern of Spain Railway), donde estaban sus talleres y además se estableció por su perfecta ubicación, un embarcadero de mineral que abasteció principalmente a la industria británica del hierro durante muchos años y que tendrá su entrada propia.
Estación intermodal de Águilas
  Todo y que la actividad ferroviaria ha languidecido extraordinariamente con el paso de los años, todavía perduraban en la época en que la visité los antiguos edificios ferroviarios, pero por el movimiento de tierras que se vislumbraba y por las carteles de promociones inmobiliarias, ya se adivinaba que oscuros nubarrones se cernían sobre ellos.


Los movimientos de obras ya indicaban que muchos elementos peligraban
  Como algunas de las ciudades que han tenido en el ferrocarril uno de los motores económicos de la misma, Águilas conserva en un pedestal una de las locomotoras originales de la línea, la numerada ya en tiempos de Renfe como 130-2124 y que en sus laterales lleva el nombre de la ciudad "Águilas", esta locomotora formaba parte de una serie de 25 locomotoras, construidas en diferentes lotes por la industria británica. 
 

Discordancia entre la placa de fabricante y la placa Renfe
  Esta en concreto y según las placas, fue la nº 4, formando parte del primer lote de 6 construido por la fábrica escocesa Neilson, su número de fabricación fue el 3846, sin embargo todo y que la placa Renfe 130-2124 correspondía a la nº 4 "Águilas", en la locomotora existente en el pedestal, la placa del fabricante correspondía a la locomotora nº 22 "Arboleas" construida por Nort British con el nº 16728 de 1905 y que en Renfe tuvo el nº 130-2142, en el museo de Águilas cuando preguntamos por la cuestión nos dijeron que la placa original estaba a buen recaudo y que habían colocado otra por miedo a los robos, una explicación poco convincente, ya que si el robo era la razón, mejor poner una réplica que no otra diferente pero también original.



Trabajos de instalación de la locomotora, se observará que el número Renfe es ilegible, pero que tampoco llevaba
la placa del fabricante y esta se le puso posteriormente.   Doc. LBA
 La verdad es que hemos conseguido una foto del momento de la instalación de la placa en su pedestal y la locomotora no llevaba placa ninguna, solo una inspección de la máquina buscando posibles números troquelados en alguno de los órganos mecánicos como las bielas, una costumbre que tenían algunos fabricantes podrían aclarar la identidad de la máquina.
  Una de las particularidades de la locomotora es que carece de tender que fue según parece vendido a un chatarrero, sin embargo esta también es una cuestión en litigio, mientras unos indican que la locomotora no tuvo tender por la negativa de un comerciante que decía que le limitaba la visión del puerto y tenía mucha influencia, otros dicen que simplemente se vendió para conseguir el dinero para el gasto del pedestal y la instalación, una instalación que se hizo siendo empujada por un tractor de la serie 303.
 
Modernidad y arqueología ferroviaria comviviendo
  El siguiente punto de interés ferroviario estaba en la estación que todavía conservaba en esta época muchos de los edificios de sus momentos de máximo esplendor, uno de ellos un antiguo cocherón, al que cerrando los ojos veía lleno de automotores GANZ con su penacho de humo mientras calentaban motores.

  En el exterior del edificio de la estación que ahora se ha convertido en una estación intermodal tren-autobús y sobre un trozo de terreno sin asfaltar vimos un antiguo furgón de madera, el DD603 utilizado por la asociación de Águilas y con un lateral con una inscripción que ponía "PLAN DE DINAMIZACION TURÍSTICA", y hablo en pasado porque el furgón ya es material desaparecido.
 

El DD603 en tierra de nadie
 La estación en este momento parecía un fantasma ya que aparte de mi persona fotografiando no había nadie mas, se podían observar los elementos de señalización, mecánicos en su mayoría eran de los últimos de su especie, aunque parte de las instalaciones antiguas estaban dentro de la superficie de la misma, la mayor parte de ellas se encontraban en lo que son los talleres de material móvil, estos estaban totalmente vacíos de material con un aspecto lastimoso, sin embargo en las vías situadas entre la estación y el cargadero de material del Hornillo y junto a unos automotores 592, estaba estacionados una serie de vagones J con un aspecto lastimoso, mas bien parecía que fueran a chatarra, aunque muy bien pudiera ser que estuvieran en espera de entrar para ser reconvertidos en otro tipo de material, algo habitual en los talleres aguileños.





Señales mecánicas, antiguos talleres vacíos y unos J quizás esperando una nueva vida
   Pero el ambiente ferroviario en Águilas no solo se vive en la estación o en sus talleres, toda la ciudad rezuma ambiente ferroviario, parques , casas, son muchos los lugares que tiene motivos ferroviarios, consecuencia de la gran actividad de las décadas pasadas, en la que aparte de los talleres ferroviarios que daban trabajo a cientos de personas que vivían en la ciudad, tenía incluso un ramal ferroviario para atender el servicio portuario.




Encontrar en la ciudad elementos relacionados con el ferrocarril es algo usual
 Además de la estación principal, Águilas tiene un pequeño apeadero llamado "El Labradorcico" como la asociación ferroviaria, una sencilla pequeña y simple marquesina para proteger a los viajeros de las inclemencias y poca cosa más.
El apeadero del Labradorcillo es una simple marquesina
  Destacar que es muy recomendable hacer una visita nocturna tanto a la locomotora como a la estación ya que se pueden conseguir unas fotografías nocturnas bastante interesantes, todo y la sencillez de la máquina fotográfica con la que se hicieron.


Nocturnos ferroviarios
  Asimismo en la estación del ferrocarril y en los sótanos de la misma se encuentra la Asociación de amigos del ff.cc. El Labradorcico que atesora infinidad de recuerdos ferroviarios e incluso la caja fuerte de la compañía ferroviaria original, maquetas, carteles, placas, fotografías y otros elementos que por su antigüedad nos retrotraen a un pasado ya lejano, destacaba una impresionante colección fotográfica en exposición, en la que muchas de las fotos estaban dedicadas al cargadero del Hornillo, una gran obra de ingeniería y que merecerá una entrada exclusiva del blog.


Josep Mª Galindo







Diversas escenas del museo del ferrocarril